Retiro en efectivo
El retiro en efectivo es un método de pago de remesas en el que quien recibe cobra el dinero en efectivo en un punto de pago —un mostrador de agente, una tienda aliada o una sucursal bancaria que actúa como caja— en lugar de recibir un depósito en una cuenta bancaria. Quien envía elige una red de pago al enviar, y la transferencia genera un número de referencia; quien recibe presenta ese número junto con una identificación válida para cobrar el efectivo. No se necesita una cuenta bancaria en ningún extremo, por lo que el retiro en efectivo fue durante décadas la opción de remesas más común en América Latina — en México, el mayor mercado receptor de la región, los depósitos a cuenta apenas superaron al retiro en efectivo en participación del valor en dólares por primera vez en 2025, según Banco de México. Suele liquidarse más rápido que un depósito bancario —a menudo en minutos— pero tiende a costar más: los datos de precios del Banco Mundial ubican el retiro en efectivo alrededor del 7% del monto enviado en promedio, frente a un 4–5% aproximado para las transferencias digitales a una cuenta, contando la comisión y el diferencial cambiario juntos.
Ver también: Retiro en efectivo vs. depósito bancario: ¿cuál es mejor? para una comparación completa de costo, rapidez y seguridad.